La coctelería es una de las gamas de la gastronomía que está en constante movimiento, que es dinámica y que a cada momento va en la búsqueda de nuevos ingredientes que la puedan ayudar a avanzar más allá, revelando nuevos sabores y jugando un poco a la alquimia, al descubrimiento de uniones impensadas que exploten en el paladar.

Por supuesto, barmans y expertos en bebidas están atentos a este cada vez más profundo aprendizaje del té que está protagonizando la sociedad occidental toda. Y, obviamente, descubrieron que con diferentes tipos de té se pueden preparar cócteles realmente fascinantes. Así es como se han logrado resultados fascinantes que puedes experimentar en tu hogar sin ningún tipo de problemas. ¡Que te valgan estas sugerencias!

Aquí podrás encontrar algunos ricos cócteles hechos con té:

  • Un coctel bien invernal con earl grey: Si el frío te está jugando una mala pasada y quieres un coctel bien espirituoso, nada mejor que un poco de earl grey. Esta variedad es bien oscura y está perfumada con bergamota. Combina muy bien en un trago que se hace también con coñac, un toque de zumo de naranja, un toque de miel y también un golpe de licor de chocolate. Perfecto para quien quiera tener algo bien sustancioso en sus manos.
  • Un clásico Martini Dry, pero con té verde: El Martini Dry, presentado en su clásica copa, es uno de los cócteles más elegantes que existieron, existen y existirán jamás. Además de la clásica mezcla de ginebra, aperitivo blanco y, claro, la aceituna, también puedes añadir un poco de buen té verde hecho bien concentrado.
  • Ginebra y lapsang souchong para un coctel ahumado: Prepara un rico lapsang souchong y deja que se enfríe. Pon hielo en el vaso, coloca una parte de gin y una del té. Completa con un poco de zumo de toronja y también, si te apetece, unas lonjas de jengibre fresco. Sofisticado y refrescante.
  • Té verde y vodka en un aperitivo infalible: Si quieres preparar un aperitivo rico y rápido con té verde para sorprender a los invitados, no dudes en seguir esta sugerencia. Un buen vodka, un té verde de calidad, un toque de agua tónica y bastante menta fresca. Perfecto para charlar un rato antes de la cena.

Artículo extraído de: Innatia.com